¿QUÉ TAN RECOMENDABLE ES BAÑARSE CON AGUA FRÍA DESPUÉS DE HACER EJERCICIO?

Actualizado: oct 26



Después de ejercitarnos y de poder haber estado en una actividad intensa nuestro cuerpo suda, por eso lo primero que queremos hacer es bañarnos para relajarnos y quitarnos de encima todas las toxinas que eliminamos al sudar, además de prevenir malos olores. Sin embargo, siempre nos queda la duda si podemos, luego de terminar nuestra rutina, darnos un duchazo con agua fría para refrescarnos, porque el cuerpo aún se encuentra acalorado por la actividad física. El día de hoy venimos a sacarte de la duda con este blog.


Muchas personas eligen el agua fría para bañarse tras una sesión de ejercicio porque tiene muchos beneficios para el organismo. Por eso muchos de los deportistas profesionales la usan ya que entre sus ventajas están el ayudar a recuperar el ritmo cardíaco normal; reduce las posibilidades de tener espasmos musculares, además ayudan a regenerar los músculos; facilita la recuperación física más rápido; tonifica el cuerpo; contrae los vasos sanguíneos lo que permite bajar las inflamaciones en músculos, tendones o articulaciones que pueden aparecer cuando el ejercicio que se ha realizado ha sido especialmente intensos y reduce la temperatura corporal por lo que quedarás más fresco.


Ten cuidado...

Pero lo anterior solo aplica para el caso de los deportistas profesionales porque como bien dijimos desarrollan un ejercicio más intenso que el resto de nosotros, por eso la elección entre agua fría y caliente será en función de la intensidad del ejercicio que hayas hecho. El agua fría es más recomendable para las personas que hayan realizado ejercicios intensos o practiquen disciplinas como las artes marciales, boxeo u otras en las que haya contacto físico y la posibilidad de recibir golpes o de caerse. El agua caliente es más indicada para las personas que buscan relajación o han realizado un entrenamiento normal, aunque también podrías combinar el agua fría y caliente en el mismo momento de bañarte, por ejemplo, puedes iniciar con agua caliente (tampoco excesivamente), para ir bajando a templada y acabar con fría durante unos minutos.


Sin embargo, sea cual sea tu ejercicio o rutina siempre te vamos a recomendar ducharte después de hacer deporte, porque además de tu higiene te ayuda a recuperarte físicamente después de la actividad física, sobre todo si esta ha sido muy intensa. Si no te bañas después de hacer ejercicio te pueden aparecer algunos problemas de salud, porque nuestro cuerpo libera toxinas mediante la sudoración y por eso si no nos duchamos esas toxinas quedarán pegadas